Casa Jardin

El verdadero motivo de la obra es su entorno directo. Orientada hacia el Parque El Haya, la casa se diseña para contemplar el paisaje, insertándose en la naturaleza y permitiendo que la vegetación sea parte activa de la arquitectura.

Al interior, el espacio se modela a través de los contrastes y las sensaciones:

  • La escala íntima: Las habitaciones se proyectan como refugios privados, con una altura contenida de 2.30 metros que invita al descanso y al recogimiento.

  • La escala social: Las áreas comunes rompen la escala con dobles alturas e imponentes domos que capturan el paso de la luz natural, transformando la atmósfera tanto de día como de noche.

  • La zona de contemplación: La sala de estar se proyecta en un volado con una ventanal. Más que un área de entretenimiento o televisión, este espacio funciona como un mirador suspendido hacia las copas de los árboles del parque.

El núcleo de la vida familiar se concentra en la cocina y el comedor, concebidos como los espacios más amplios y habitados de la casa. Ambos se extienden de manera fluida hacia una gran terraza, un elemento arquitectónico indispensable en la cultura xalapeña que permite mantener el vínculo directo con el verde exterior. Aquí, la arquitectura promueve hábitos: el cuidado de las plantas y la preservación de la identidad local.

La volumetría exterior juega con una geometría escalonada. Una escalera escultórica exterior conduce a la azotea de la cocina, la cual se ha recuperado como una segunda terraza habitable, ideal para eventos familiares o momentos de recreación al aire libre.

Casa Jardín pretende retomar el paisaje de Xalapa; un diálogo entre la topografía, la luz natural y el rescate de materiales regionales como el barro, donde las flores y el entorno no sólo rodean la casa, sino que la edifican.